EL PUMA Y EL ZORRO
Un puma atrapó una hermosa llama y después
de hartarse enterró el resto para su cena.
Un zorro taimado que lo estaba acechando, nI bien
lo vio partir, descubre el tapado el y hace un
opiparo desayuno con las reservas del puma. Y
este, que regresa cuando el sol daba sus últimos
chisporroteos, se puso más rabioso al encontrarse
con que había desaparecido su comida y
fuese en pos del ladrón. Vagando sin rumbo
dio con un zorro profunda mente dormido. El puma
burlón a fin de interrogale por el hurtador
quiso despertarlo, formó un manojo de pajas
con el cual se puso a cosquillarle el hocico.
El zorro, en la creencia de que se trataba de
moscas, las ahuyentaba con el rabo murmurando
vanidosamente Fuera moscas que acabo de arrebatar
su presa al puma. Así se delata ante el
puma, el que cogiéndolo por el cuello estrangulándolo
castigo su osadía. El jactancioso hablador
por su boca se condena.
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